Panorama Histórico
de la Cuenca Matanza Riachuelo


La causa “Mendoza” es relevante ya que trata la cuestión ambiental de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo que cuenta con 3 millones de habitantes –la mayor parte de esa población de muy bajos ingresos y con grandes dificultades para acceder a servicios básicos- y abarca parte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 11 partidos de la Provincia de Buenos Aires. Dicha Cuenca contiene el curso de agua más contaminado de Argentina y uno de los 30 lugares más contaminados del mundo.

La contaminación de la Cuenca ya era un problema en la época de la Colonia en la que los saladeros, dedicados a la faena de ganado con destino prioritario a la exportación de cueros, arrojaban los desechos al Riachuelo y las materias orgánicas se descomponían y contaminaban las aguas. Así, el lecho del Riachuelo era un auténtico basural líquido, que atentaba contra la salud de los habitantes de la zona siendo causa permanente de enfermedades infecciosas.

El problema radicaba en la ponderación de diferentes intereses esenciales para el desarrollo de la época, por un lado, debería preservarse la salud de la población y, por el otro, deberían promoverse acciones para el desarrollo de la “primer industria” de la Nación, teniendo el Poder Ejecutivo que conciliar los intereses planteados.

En ese contexto, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires decide sancionar en 1871 una ley a través de la cual se prohibían absolutamente las faenas de los saladeros y graserías. A partir de la disconformidad de los Saladeros con dicha ley se da origen al primer fallo ambiental dirimido por la CSJN “Saladeristas Podestá c/ Provincia de Buenos Aires” en 1887[1].

Luego de 100 años y habiendo empeorado exponencialmente la situación de contaminación de la Cuenca a partir del desarrollo de las industrias, en 1993 se promovió el famoso “Plan de los mil días del Riachuelo”, durante la gestión de la ex Secretaria de Recursos Naturales, María Julia Alsogaray, el cual fracasó.

En el año 2003, el Defensor del Pueblo de la Nación elaboró un diagnóstico de la situación de la Cuenca, donde se reafirmó la gravedad de la problemática y la necesidad urgente de implementar medidas concretas.

La Cuenca se encuentra en grave riesgo ambiental pero en su parte baja, es decir, en la Zona Portuaria de la misma, se encuentra Villa Inflamable, rodeado por lo que se conoce como el Polo Petroquímico de Dock Sud[2], dentro del que se encuentran radicadas empresas industriales o prestadoras de servicios, incluyendo destilerías de petróleo y plantas de depósito de productos químicos y petroleros. La convivencia de empresas petroleras y depósitos de productos químicos constituye, en este caso, una situación de alta complejidad con riesgos potenciales a la salud y seguridad de la población del área de influencia. Acerca de este último aspecto juega un papel presuntamente importante un componente sinérgico, función del número de empresas radicadas en el área, su cercanía física, las actividades inherentes o asociadas al funcionamiento de cada empresa, y a los procesos, productos y sustancias que se manejan o almacenan en el área.

No solo por lo dicho es que el Polo Petroquímico Dock Sud es considerado prioridad debido al deterioro ambiental del Área en cuestión, sino también porque convive una población precaria (Villa Inflamable) que se encuentra permanentemente expuesta, a emisiones gaseosas de industrias de alto impacto, como son las de refinación de petróleo, así como almacenamiento y despacho de combustibles de otras sustancias volátiles.

[1] Allí, la CSJN resolvió que nadie puede tener un derecho adquirido si está comprometida la salud pública.

Según surge de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo de la Nación “El puerto de Dock Sud constituye uno de los principales puntos de transferencia de sustancias químicas y combustibles de la Argentina. La circunstancia mencionada ha contribuido a que se hayan instalado destilerías y depósitos de sustancias químicas en el área. La actividad asociada ha impactado fuertemente sobre los pobladores de Dock Sud y en los de la denominada Villa Inflamable que se encuentra en el área mencionada. Los procedimientos de carga y descarga de fluidos entre los tanques de los buques de carga y las instalaciones de tierra son susceptibles de pérdidas y fugas, por lo cual conforman una potencial fuente de contaminación atmosférica para aquellos compuestos volátiles en condiciones ambientales y también del curso de agua, suelo y napas. El sector denominado Villa Inflamable, es un área que muestra una compleja situación ambiental, ocasionada por la contaminación de los suelos y aguas superficiales y subterráneas, fruto de las fuentes de emanaciones gaseosas (tanto fijas como móviles) existentes dentro del Polo Petroquímico de Dock Sud. Las mismas, junto con los aportes directos de hidrocarburos (derrames, vuelcos clandestinos, etc.) y las descargas de residuos de distinta tipología y grado de peligrosidad, han generado un mosaico heterogéneo de situaciones de contaminación con residuos peligrosos (hidrocarburos y metales pesados).”